El poder de la buena confesión
Que la paz del Señor colme sus vidas, amadas hermanas y amigas. Deseo con todo mi corazón que en este nuevo año todas ustedes se pongan en línea con la confesión. Solo con la Palabra puesta en sus bocas podrán vencer las cosas, como las constantes luchas con pensamientos negativos y derrotistas, pues es allí donde más ataque del enemigo recibimos.
El enemigo nos quiere hacer pensar que no podemos, que todo nos saldrá mal, que no estamos preparadas. Pensamientos tales como: Nadie me quiere, nadie me ayuda, no soy importante, etc. Hijas, la Biblia dice que traigamos todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo (2 Cor. 10.5) Si estamos llenas de la Palabra entonces se hará realidad: "Todo lo puedo en Cristo quien me fortalece" (Fil. 4.13)
¿Ves la clave? Tienes que declararlo, tienes que decirlo. Es hablando y repitiendo la buena Palabra porque ella es Vida. Dará vida a tu mente, es decir a tus pensamientos. Todas sabemos que este es un tiempo donde se han multiplicado las enfermedades (virus, bacterias, contaminaciones, parásitos, etc.) así que ahora más que nunca debemos mantener una confesión correcta en nuestra boca con respecto a nuestra salud. Es muy importante que todos los días al levantarnos declaremos: Estoy sana por las llagas del mi Señor Jesucristo. (Isaías 53.5) y también (Éxodo 15.26) ya que todos los días estaremos expuestas a ataques contra nuestra salud. A veces se nos hace fácil seguir las recomendaciones de un Doctor y tomarnos diariamente alguna pastilla que nos han recetado, así que debería ser más fácil aun, declarar diariamente nuestra salud basadas en la Palabra de Dios y la obra de nuestro Señor Jesús. El poder para sanar está en la Palabra, pero nos toca a nosotras declararlo, confesarlo día a día, por la fe. La Palabra es Vida, Vida, Vida para todo nuestro cuerpo. A veces no será fácil mantener esta confesión, cuando el dolor no se va de inmediato, una se siente mal y la duda quiere apoderarse de nosotras. Es entonces donde debemos pararnos firmes en la fe y resistir hasta obtener la total Victoria.
Yo tengo 54 años y no tomo pastillas para dolores de cabeza y mientras este de mi parte no acostumbro ir al Hospital por cualquier problema. Procuro siempre mantener mi confesión de la Palabra del Señor en fe, ya que su palabra es Verdad y no miente. Si, en verdad, por la gracia de Dios, puedo decir que soy muy saludable. Tomo vitaminas naturales diariamente (4Life) las cuales me ayudan con mi sistema inmunológico. No tomo café, refrescos artificiales enlatados ni cosas fritas. No consumo azúcar ni harinas blancas. Por el contario, tomo muchos jugos de frutas y vegetales naturales, agua, mucha agua y muchas ensaladas. Me gustan mucho también las sopas hechas con productos frescos y naturales. Camino constantemente y cuando estoy en casa uso todos los días mi bicicleta. Es decir, yo hago mi parte con la buena dieta y los ejercicios y Dios se encarga de hacer la suya.
Cuando he sido atacada con alguna enfermedad, he notado la lucha en mi mente con pensamientos de que no me sanare, o que la cosa es más grave de lo que yo creo. Lo que hago entonces es reprender esa mentira, levantarme a comer algo y orar, dándole gracias a Dios por la saluda de mi cuerpo y declaro: Estoy sana, vivo sana y tu diablo: Estas derrotado!!!!!!!!!! Luego veo como en solo unos días estoy sintiéndome bien, Gloria a Dios. Así que mujer, habla la Palabra, declárala, grítala, usa tu boca, tu voz, ya que hay poder en tu boca.
Declaro sobre tu vida que el 2010 será para ti el año de La Buena Confesión. Adelante Mujer Valiente, la Victoria es nuestra!!!!!!!!!!!!!!
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