Palabra profética 2008
Rubén Hernández

 

Amados y respetados hermanos, consiervos y amigos:

Doy gracias a Dios Padre quien me permite el honor una vez más de estar vivo y poder dirigirme a todos ustedes en este final del 2007 y principio del año 2008. Me encuentro retirado junto a mi esposa Brunilda y nuestra hija Olga, en nuestra Cabaña en las montañas de Hiawassee, Georgia. “Dejándonos encontrar por Dios”, en un tiempo de meditación, oración, ayuno y estudio de las Sagradas Escrituras.

El 2007 fue uno muy intenso en cuanto ministración se refiere para nosotros. Viajamos como nunca antes lo habíamos hecho, a tantas ciudades y naciones. Particularmente sobrepase las 115,000 millas con voladas, para que tengan una idea. Estamos tan agradecidos mi esposa y yo a Dios Padre por darnos la oportunidad de servir a tantos de ustedes durante todo este maravilloso año.

Para el 2007 Dios puso en mi corazón una palabra profética fuerte, la cual aun retumba en las recamaras de mi conciencia y mi corazón. Quiero tomar una porción de la misma e introducirla aquí, pues entiendo que tendrá relevancia aun durante este nuevo año. De hecho, para años por venir:

Advertencia:

Con el advenimiento del año  2007 comenzará un periodo, una estación, una temporada, un “kairos” de sacudimiento, de peligros, de pruebas y de juicios. Es menester que el pueblo del Señor esté apercibido. Vienen días difíciles. No debemos descuidarnos, no debemos cerrar los ojos y pensar que al hacerlo, todo se arreglará y las cosas continuarán como siempre. Es tiempo de hacer provisión.
ES TIEMPO DE BUSCAR A Dios” (Presione aquí para todo el mensaje)

Durante todo este 2007 estuve muy pendiente de los eventos ocurridos en las naciones y pude constatar que en efecto, muchas cosas fuertes y difíciles comenzaron a manifestarse. Entiendo de parte del Señor que estas cosas seguirán ocurriendo y que debemos mantenernos apercibidos de los tiempos. En el 2008 los sacudimientos naturales, políticos, económicos y sociales irán en aumento en muchas naciones. El pecado oculto dentro de la casa de Dios seguirá manifestándose, pues el Señor limpiara su viña.

Para este 2008 el Espíritu de Dios pone dos vertientes en mi corazón las cuales como siempre, con mucho respeto y amor deseo compartirles:

PRIMERA PARTE:

Es de conocimiento de muchos de nosotros que en la Biblia el numero ocho habla de nuevos comienzos. Creo que ese será el énfasis que muchos profetas de Dios darán al mismo y estoy en total acuerdo con ello.

  1. Será un tiempo de nuevo comienzo en la familia. Matrimonios en crisis alcanzaran la victoria. El fuego de la pasión y el amor volverá a encenderse en muchas parejas de esposos. Hijos que habían dejado el hogar o habían roto las relaciones con sus padres volverán a casa. Será un tiempo de regocijo, de celebración. En muchas casas se manifestará poderosamente la revelación y enseñanza del pasaje sobre el hijo pródigo, porque así dice el Señor: “Los tocaré allá lejos donde se fueron y les mostraré nuevamente el camino a casa. Vendrán heridos y confundidos. Vendrán sedientos y hambrientos, pero también vendrán humillados en busca de perdón y restauración. Y será menester abrir los brazos de la familia para recibirles con gran fiesta y regocijo, porque los usaré con portentos y con sus vidas y testimonios alcanzaré a muchos, dice el Señor. Y la gloria de su levantamiento opacará la vergüenza de su caída”
  2. Será un tiempo de nuevos comienzos en las finanzas, donde muchos entenderán por vez primera en sus vidas, las áreas donde en el pasado fallaron y corregirán errores. Modificarán conducta, implementarán nuevas estrategias y renunciarán a los escombros de tradiciones y falsos conceptos que les mantuvieron por mucho tiempo atados a la miseria y la pobreza. Muchos serán profundamente redargüidos por el Espíritu de Dios con relación a su fidelidad con los diezmos y ofrendas para su Iglesia, con la ayuda a los pobres y menesterosos, y con el cuidado a los padres, primordialmente a los de avanzada edad. Maldiciones ancestrales de mezquindad, desidia e indolencia se romperán y muchos serán puestos en contacto con personas, ideas y estrategias que les catapultarán a su libertad financiera. Toda cosa nueva produce cambios y los cambios atemorizan a muchos, pero este será un tiempo de transformación y amplitud económica para todos aquellos que con valentía y determinación enfrenten la vida para llegar a la cima de la montaña. Año 2008 será para muchos: Tiempo de cancelación de todas sus deudas. Dios hará esto por dos razones: Primero: Para traer alegría verdadera a la familia, permitiéndoles disfrutar plenamente las bendiciones de la vida en el Reino. Segundo: Para que estando libres de deudas, estas personas entren en un nivel de Siembra para la obra de Dios como nunca antes habían logrado. Dios desatará finanzas para bendecir la familia, la familia desatará finanzas para bendecir la Iglesia, la Iglesia desatará finanzas para bendecir el mundo.
  3. Será un tiempo de nuevos comienzos para el ministerio. Algunos, dirigidos por el Señor, se moverán a otras ciudades y a otras naciones, para abrirse nuevos campos. Los que así hagan, serán prosperados y verán el surgimiento de nuevas áreas de trabajo ministerial llenando de gozo sus corazones. Será como una fresca brisa acariciando sus frentes y tendrán paz en sus corazones. Paralelo a esto, otros, que en el pasado se movieron de sus lugares por presiones o emociones, sin ser dirigidos por el Señor, retornaran a sus naciones y ciudades, y para ellos este será un tiempo hermoso para comenzar de nuevo, con nuevas fuerzas y con nueva perspectiva en el lugar de donde nunca debieron haberse ido. Dios les respaldará y hará provisión milagrosa en todas las áreas de la vida, para que crean y sepan que Él les ha traído nuevamente a casa. Año 2008 verá el comienzo en muchos ministerios del lanzamiento a la conquista de los medios de comunicación (TV, Radio, Internet, Prensa) Proyectos que habían estado engavetados por temor o falta de finanzas, serán lanzados y Dios se mostrará poderoso en abrir puertas de hierro que habían estado cerradas. Se abrirán puertas en los medios seculares para que programas de excelencia y unción sean producidos y difundidos a todo el mundo. Dios pondrá en el corazón de empresarios y gente rica del mundo el contactar a ministros y ministerios que estén, como punta de lanza en los medios y pondrán en sus manos las finanzas requeridas para alcanzar sus propósitos en el Reino. Algunos ministros veteranos, que pensaban que ya sus días de servicio habían terminado verán en el 2008 un resurgimiento y revolución que los tomará por sorpresa. Tendrán fuerzas como las del búfalo y los dones y manifestaciones del Espíritu de Dios serán reactivados poderosamente. Un fuego ardiente y pasión por la predicación tomará a muchos ministros y se darán como nunca antes a cumplir el llamado de Dios sobre sus vidas. Así dice el Señor: “Es tiempo de renovación, tiempo de renovación. Sacude las viejas escamas de cansancio y de tradición, pues aún té falta mucho por caminar. No te detengas, corre con mi palabra, corre, corre con ella y yo me encargaré de poner en orden todo lo que te preocupa”
  4. Año 2008 será un tiempo de nuevos comienzos a titulo personal. Para muchos hombres, mujeres y jóvenes, este será un tiempo determinante, para la toma de decisiones que marcarán el resto de sus vidas. Mientras estudiaba las Sagradas Escrituras acá en la montaña, el Señor me llevó a unos pasajes muy interesantes con relación al octavo día.
    1. Levíticos 9. 1-2 “En el día octavo, Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel; y dijo a Aarón: Toma de la vacada un becerro para expiación, y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofrécelos delante de Jehová”. Quiero resaltar aquí el hecho de que el “sacrificio” se hizo en el octavo día.
    2. Levíticos 22. 27 “El becerro o el cordero o la cabra, cuando naciere, siete días estará mamando de su madre; mas desde el octavo día en adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido a Jehová” Resalto aquí el hecho de que en el día octavo el sacrificio era “acepto”
    3. Ezequiel 43. 26-27 “Por siete días harán expiación por el altar, y lo limpiarán, y así lo consagrarán. Y acabados estos días, del octavo día en adelante, los sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz; y me seréis aceptos, dice Jehová el Señor” Aquí de igual manera: Octavo día, sacrificio acepto.

            Hay algo muy importante aquí. Entiendo de parte de Señor que el 2008 será para               muchos un año para ir al altar de Dios y ofrecer la vida misma en sacrificio. No estoy hablando de un simple ritual o de la típica oración de consagración que a veces hacemos, sino, una firme, conciente y contundente determinación de corazón, de morir a algo, para empezar nuevamente en un nivel de relación personal más intimo y elevado. Este octavo año será el tiempo para ir ante Dios y decir: Aquí estoy, te lo entrego todo, sin reservas, sin excusas. Aquí estoy, me cansé de luchar y de vivir de esta manera. Aquí estoy, para ofrecerme en el fuego de tu santo altar como sacrificio acepto y levantarme de las cenizas, a una nueva y fructífera vida contigo. No habrá nuevos comienzos, hasta que lo viejo muera. Es hora de ir al altar. Es el día octavo y ahora seremos aceptos. No me refiero con esto a nuestra posición en Cristo, pues la Biblia claramente establece que ya somos aceptos, en Efesios 1. 6 “para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” De lo que estoy hablando aquí es de aquellas cosas que sabemos que tienen que morir en nosotros, por amor a Él. Aunque nos duela y nos cueste lagrimas, tristeza y sufrimiento. Lo que debe morir, debe morir y así, muriendo, seremos libertados y resucitaremos gloriosos a una nueva relación con el Amado.

SEGUNDA PARTE:

Dios Padre ha puesto en mi corazón el Capítulo 60 del libro del Profeta Isaías y entiendo que hay en el mismo un glorioso mensaje para su Iglesia en este año 2008. Exhorto a toda persona ahora, especialmente a mis compañeros de ministerio, que hagan una pausa y busquen este pasaje y lo lean, con espíritu de reverencia y gratitud al Señor.

Claro está, sabemos que esta palabra profética fue dada sobre Israel, específicamente sobre Sión, en un tiempo determinado. Algunas cosas tuvieron una manifestación contemporánea y otras, están cargadas de un profundo significado escatológico, no solo para Israel, sino para nosotros en la Iglesia también. Solo quiero, con la ayuda de Dios, resaltar algunos textos para acentuar lo que he recibido en mi corazón para ustedes, mis amados y respetados lectores.

  1. Verso 1 “Levántate y resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti” El Apóstol Pablo hace referencia a este verso en su ponencia del capítulo 5 de Efesios versos del 1 al 20, donde magistralmente nos exhorta a andar como hijos de luz. Es muy importante que ahora mismo se haga una pausa y se lean estos versos. Entiendo de parte de Dios que el 2008 será un año de mucha definición para la Iglesia. De ahí que el Señor nos llame a levantarnos y resplandecer con su luz en el mundo. La sociedad verá en el 2008 el levantamiento de una Iglesia santa y comprometida con las verdades del Evangelio del Reino. Una Iglesia caminando en la santidad de la luz de Dios. Una Iglesia que se pronunciará como nunca antes contra las obras infructuosas de las tinieblas, para reprenderlas. De allí la gran relación que tiene esta palabra con la que dimos para el 2007, pues Dios sacará a la luz la tiniebla en su Iglesia y entonces, se derramará su gloria como nunca antes. En el 2008 la Iglesia se levanta victoriosa, brillando con la luz de la gloria de Dios, en santidad y poder, que las tinieblas no podrán resistir. Es tiempo fértil para plantar iglesias, para empezar nuevos ministerios, nuevos proyectos en Dios. Levántate Iglesia, toma tu lugar en la cima del monte y proclama las grandezas del Señor. La intensidad de la luz del Evangelio cegará al enemigo y grandes multitudes serán ganadas para el Padre.
  2. Verso 2 “Porque aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria” Vienen días aun más dolorosos y terribles para muchas naciones, mas en medio de toda esta confusión y caos, Dios amanecerá sobre la Iglesia y sobre nosotros será vista la magnitud de su gloria. Año 2008 verá el paralelismo de conmoción y sacudimiento para las naciones y protección y prosperidad para la Iglesia. Se avecina un tiempo de mucha gloria, de mucha bendición. Hay riquezas esperando ser tomadas, propiedades, empresas, bienes, en fin, los que tomen esta palabra y corran con ella verán un aumento impresionante en su economía, en sus ministerios, en sus familias, en sus negocios. Se cumplirá nuevamente lo ocurrido en los tiempos de Faraón, mientras en Egipto había tinieblas, muerte y plagas, en la tierra de Gosén, donde habitaba el pueblo de Dios, había luz, vida y bendición. Reciban esta palabra, hermanos y hermanas mías. Reciban esta palabra, ministros del Dios Altísimo: Vienen tiempos de gloria en medio del sacudimiento. No oremos para que no vengan los juicios de Dios. Definitivamente los juicios de Dios vendrán sobre las naciones que le han dado la espalda. Oremos y preparémonos, pues: Dios amanecerá sobre nosotros. Aleluya. 
  3. Verso 3, Muchas naciones y sus gobernantes notarán el nuevo surgimiento de la Iglesia y procurarán caminar en la luz de la gloria de Dios.
  4. Los versos del 4 al 16 hablan de cómo el Señor bendijo y restauró a Sión trayendo de lejos a los hijos que se habían ido y haciendo que las naciones vecinas le trajeran sus riquezas para suplir sus necesidades. Año 2008 será uno de mucha restauración numérica y financiera para la Iglesia. No deberá extrañarnos cuando comiencen a llegar a los servicios en las congregaciones y a las oficinas ministeriales, hombres y mujeres de todas partes y clases sociales, que aun no han dado sus vidas al Señor. Algunos vendrán trayendo en sus manos riquezas y provisión para la casa de Dios. Será algo espectacular. Dios hablará al corazón de muchos, que aunque no forman parte de una iglesia en su localidad, tienen temor a Dios y saben que ha sido Él quien les dio la habilidad de hacer sus riquezas. Vendrán agradecidos a traer ofrenda a Jehová. Es importante que la Iglesia tenga la mentalidad y capacidad correcta para atender a estos enviados de Dios, sin torpezas y dogmas de religiosidad. Algunos de una vez se convertirán al Señor, pero otros no lo harán. De igual manera deben ser tratados con amor, respeto y gratitud y cubiertos en oración, hasta que sus corazones se dobleguen ante el Dios del Cielo y la Tierra. Año 2008 verá a muchas iglesias abriendo sus puertas 24/7 para alumbrar al vecindario donde están ubicadas. Será un tiempo de constante ministración, de evangelismo, de liberación, de crecimiento y de prosperidad. Específicamente los versos del 13 al 16 hablan de un tiempo donde Dios mismo honrará a la Iglesia con la gloria de su presencia y la abundancia de las naciones. Un tiempo de sanidad y restauración de relaciones que se habían roto. Un tiempo para dignificar la casa de Dios que será llamada: “Ciudad de Jehová” el Señor hará una obra maravillosa en el 2008 en muchas congregaciones y nunca más estarán abandonadas, olvidadas o aborrecidas, sino que sus testimonios e influencia en sus ciudades serán restaurados y el gozo del Señor volverá a los corazones. Dios se mostrará como el: El Salvador, Redentor y Fuerte de la Iglesia.
  5. Los versos del 17 al 22, como dije anteriormente, sostienen un significado escatológico para Israel en ese momento, pero de actualidad para nosotros ahora, claro está, sin desvirtuar el hecho de que también hallarán cumplimiento en el futuro de la Iglesia. Todos ellos hablan de la gloriosa manifestación del favor de Dios sobre su pueblo y sobre nosotros. Veo en mi espíritu que el 2008 será este tipo de año para la Iglesia. Particularmente el ultimo verso 22 que dice: “El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto” Año 2008 será año de  crecimiento en todos los niveles, principalmente en números y finanzas. Será el año de la unción de mil. No la del 30, 60, o 100, sino la unción de mil. Lo que antes tardó mucho, ahora se hará en breve. Lo que antes no faltaba, ahora sobrará. Lo que antes fue imposible, ahora será una realidad. Hay un tiempo para todas las cosas y este pasaje dice con toda claridad que: “Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto” Debemos estar apercibidos en oración y comunión con el Espíritu de Dios, para que cuando nos llegue el tiempo y se desate sobre nosotros lo prometido, estemos preparados en espíritu, alma y cuerpo.

 

Por ultimo, amados lectores, quiero decirles que Dios ha de hablarnos  a través de tantos de sus siervos y siervas en estos días. El Señor no le da toda la revelacion a una sola persona, sino que da a unos esto y otros aquello, pero al final, su voz será oída en la Iglesia y en las naciones.

Con toda humildad y respeto, como Apóstol y Profeta de Dios quiero bendecirles, declarando sobre ustedes estas palabras: Declaro sobre los santos de Dios un 2008 lleno de propósitos y resoluciones eficaces y permanentes. Que Dios les sorprenda y asombre con lo mejor del trigo y la manifestación de su gloria a favor d ustedes, sea mucha más inmensa de lo que jamás sonaron. Bendigo sus vidas con salud y fortaleza. Bendigo sus matrimonios, sus hijos, sus nietos. Bendigo sus generaciones y serán prósperos y usados por Dios poderosamente. Declaro que se desata un río de provisión sobre sus empresas y negocios. Puertas nuevas se abrirán y nuevos contratos y oportunidades les serán presentados para expandir sus capacidades.

Declaro una cobertura especial sobre mis consiervos en el ministerio. Que nada les falte en este año 2008. Que el favor de Dios se muestre sobre sus vidas, familias y ministerios de forma tan contundente que el adversario sea avergonzado. Les declaro larga vida, salud y fortaleza física, emocional y espiritual. Llamo a las riquezas que vengan del Norte, Sur Este y Oeste y les alcancen y les hagan sobre abundar en bienes, los cuales disfrutaran con sus seres queridos. Declaro sobre los más veteranos, nuevas fuerzas y valor para continuar. Nuevos deseos de emprender grandes cosas para la obra de Dios que siempre estuvieron en sus corazones y aun no han logrado. Declaro que este será el año para atreverse a hacerlo.

Declaro sobre la juventud, oh hermosa juventud en tantas naciones, que el 2008 será su año de consagración. Los bendigo como un padre a sus hijos y declaro que ustedes han vencido al maligno y que la Palabra de Dios mora abundantemente en sus corazones. Imparto unción apostólica y profética al corazón de jóvenes valientes que correrán con una Palabra de Dios y cambiaran sus vidas, para entonces, cambiar naciones.

Declaro bendición sobre Israel. Sobre Estados Unidos y sobre la tierra que me vio nacer, Puerto Rico. Bendigo a Venezuela, a Colombia y a todos los países de América Latina. Envío palabra de bendición sobre España, Francia e Italia. Sobre las naciones en África y en Asia. Bendigo las tierras que ya hemos pisado y las que estaremos pisando por vez primera en este 2008 y subsiguientemente, con la autoridad que me ha sido conferida por el Padre para bendecir: LES BENDIGO A TODOS, EN EL NOMBRE DEL Señor Y REY, JESUCRISTO.