Mensaje del 2009

Como muchos de ustedes saben, la Bruni y yo acostumbramos retirarnos a las montañas a finales de año. Lo hacemos en busca de reposo y sosiego, abiertos nuestros corazones a oír la voz de nuestro Padre. En el 2007 y 2008 respectivamente el Señor depositó en mi corazón una palabra, si se quiere, fuerte y confrontadora; no solo para esos años, sino para esta época, para este tiempo. Hemos estado viendo como la misma se ha venido cumpliendo y aun falta mucho más. Por tal motivo, he decidido dejar disponibles las mismas por mas tiempo para beneficio de los que aun no las han leído y para exhortar a los que ya si las vieron a que las repasen.

Sin embargo, este pasado Diciembre, 2008, cuando subimos al monte fue algo diferente. No fui con la presión de que Dios me diera una Palabra Profética más contundente o impactante, solo subimos a estar con Él. Dios sí me hablo, como siempre hace, directo a mi corazón. No es mi deseo darles la impresión de que esta es “LA PALABRA DE DIOS PARA EL 2009”. Tal vez solo sea el susurro de mi Padre a mis oídos. Tal vez es solo para mí y no para las naciones, como en años anteriores, no sé, solo Dios sabe. Una corta y sencilla palabra. Una gota de agua en un inmenso océano. Sin explicaciones ni pretensiones, solo, un eco que retumba en las recamaras de mi ser interior. Si crees que sea para ti también, recíbela y que Dios te conceda el año más maravilloso de tu vida.

Con mucho respeto y amor quiero compartirlo con ustedes y pedirles que hagan memoria de nosotros en  sus ruegos al Padre.

Año 2009 será: El año del CORAZÓN. Año de TRANSPARIENCIA. Año de AMOR MANIFESTADO.

Rubén y Brunilda Hernández